lunes, 2 de noviembre de 2009

Antecedentes de la Arquitectura Moderna en Chile 1884 1929


PRIMICIA DEL LIBRO ANTECEDENTES DE LA ARQUITECTURA MODERNA EN CHILE (1884 1929)

Introduccion :
Escarbar en los orígenes de la arquitectura moderna en Chile supone observar los años que cierran el siglo XIX y que dan inicio al siglo XX. Este ejercicio, que centra su atención en la historia nacional, necesariamente, indaga en las cuestiones particulares de la “experiencia de la modernidad” —parafraseando a Marshall Berman[1]—, que hemos tenido en Chile de un pasado hoy, ni tan lejano ni tan cercano. Se trata, en consecuencia, de una revisión sobre aquellas circunstancias que establecieron motivaciones internas que determinaron el devenir de la modernidad en el país.




La intención de este texto es reunir bajo un nuevo ángulo las principales vicisitudes del urbanismo y de la arquitectura que se desarrollaron entre 1894 y 1929, sobrentendiendo que se trata de fenómenos decisivos en el surgimiento de la modernidad en Chile que se manifestaron durante este lapso y cuya confluencia en un solo volumen no existe hasta ahora.
Para el caso, se ha dividido el texto en cuatro capítulos. El primero da cuenta de los antecedentes históricos, sociales y políticos que determinaron la vida social en Chile y que aparecen relacionados con el interés por impulsar transformaciones sobre la ciudad, especialmente de Santiago. A su discurso concurren dos hechos fundamentales, a saber: en primer lugar se observan las primeras soluciones habitacionales, una cuestión que aparece coligada íntimamente a la transmisión de la modernidad arquitectónica en tanto desea incorporarle un trasfondo ético, y en segundo lugar, surgen las primeras planificaciones de transformación urbana, como un ideal que aspira a la modificación racional del escenario urbano y social.
Un segundo capítulo observa que sobre la ciudad se emprende una serie de iniciativas que se relacionan con las aspiraciones estéticas e higienistas del urbanismo decimonónico inspirado por el academicismo europeo, especialmente por las transformaciones parisinas derivadas de los planes de Haussmann. En ese mismo contexto surgen otras iniciativas, que bajo una perspectiva más racional intentan abrir nuevos cauces a la ciudad moderna. También se desea investigar otros tipos de asentamientos, dentro y fuera de la capital, que también concurrieron a revelar los albores de la modernidad y que registran diversas alternativas regionales no siempre homogéneas, con causas y efectos distintos.
Un tercer apartado da cuenta que la arquitectura encuentra en el uso múltiple de los estilos una de las formas de rebeldía contra todo orden académico preestablecido. En este sentido, una primera parte del estudio se dedica a investigar sobre el Academicismo, su enseñanza, difusión y su sentido de representación social. Como contraparte, el antiacademicismo, es decir, el eclecticismo o las “arquitecturas paralelas”, término que, usado en reconocimiento de su significado estipulado por Eliash y Moreno[1], se transforma en una manera de anticipar que la variedad es un trasfondo que sustenta la modernidad, en tanto forma que aspira a la heterogeneidad más que a la uniformidad, una cuestión que en sí misma parece coincidir con la incoherencia conceptual de usar varias corrientes a la vez sin trasfondo ideológico. Éste último apartado revisa cuatro corrientes arquitectónicas que se consideran fundamentales para el establecimiento de la modernidad en Chile: El eclecticismo historicista, el Art Nouveau, la restauración nacionalista y el Art Decó, esta última, una de las formas que encontró aceptación generalizada, incluso a partir de sus coincidencias geométricas con el vocabulario neoindigenista chileno. Todas estas corrientes constituyen el preámbulo formal a la arquitectura moderna que se desarrolló en Chile a partir de 1929.
El último capítulo Genealogía de la arquitectura moderna en Chile ha indagado en aquellos temas que, disueltos en diversos artículos publicados en Chile, tratan de la incorporación de nuevos principios de la arquitectura moderna, y que aparecen como constantes del discurso, a saber: Arte y arquitectura, sus conflictos y encuentros con la vanguardia; el papel del arquitecto moderno; problemas del urbanismo y ocupación del territorio; independencia cultural, identidady restauración nacional; estilo y forma moderna; forma y función, la instauración de un dogma; y nuevas técnicas constructivas, la materialización de la arquitectura moderna, son temas que forman un cuerpo teórico propio.
En consecuencia, escribir sobre este lapso pretende revelar ese preludio, ese momento inmediatamente anterior al desarrollo y consolidación de la modernidad arquitectónica en Chile. De alguna manera, este lapso es la toma de aliento que ha de emprender el derrotero racionalista característico del siglo XX. Se trata, por cierto, de un momento especialmente activo que reúne el decantamiento de la arquitectura ilustrada que llegó al país durante el siglo XIX y que se abre eclécticamente al aporte de variadas tendencias externas y aspiraciones internas que impregnaron el ambiente cultural del siglo XX. La complejidad de su devenir se revela llena de facetas heterogéneas, cada una buscando su lugar.

[1] BERMAN, Marshall. Todo lo sólido se desvanece en el aire. La experiencia de la modernidad. Siglo Veintiuno, Madrid, 1991.
[1] El concepto de Arquitecturas Paralelas ha sido elaborado por Humberto Eliash y Manuel Moreno en dos textos. Por primera vez en Arquitectura Moderna en Chile 1930 - 1960. Testimonio -Reflexiones. Ediciones Cuaderno Luxalón, Santiago de Chile, 1985, p. 14; y posteriormente en Arquitectura y Modernidad en Chile: una realidad múltiple 1925-1965. Ediciones ARQ, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago de Chile, 1989, pp. 84-98.

Pablo Fuentes Hernández
Arquitecto

Concepción, noviembre de 2009.


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